En España todo se celebra comiendo. ¿No se habían dado cuenta? Fijense, ¿Navidad? Cenorrío, ¿cumpleaños? merendola, ¿Semana Santa? Torrijas, ¿Comunión, boda o bautizo? banquete. Para darse una comilona cualquier momento es bueno y es que, como dice el refrán, tripa vacía, corazón sin alegría.
Y de alegría vamos a hablar, ¿quien ha dicho que divorciarse era un drama? ¡Eso era antes! Ahora hasta se celebra. El objetivo es endulzarse la vida y por eso les presentamos la última tendencia en separaciones, lo que desde Cooltura hemos querido llamar la tarta desnupcial. Las hay de todos los gustos, para todos los paladares y con todos los colores. He aquí una muestra de lo que viene a ser este suculento postre. Hay diferentes modelos, algunos demasiado sádicos, ya que cada pastel va acorde a la situación y, creanme, algunas mejor no verlas (o comerlas).
Desde la redacción de esta revista nos preguntamos si la razón es ponerle un poco de azúcar a la vida o si, en verdad, estos productos se agotan por aquello de que el chocolate es sustitutivo de…. ya saben.

